16 y 17 de septiembre de 2017
Hilton Hotel
Fantasmas, ficciones, mutaciones

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Fantasma – Sinthome | XXVI Jornadas Anuales de la EOL
Conversaciones en Red

Fantasma – Sinthome

por Gerardo Arenas

En nuestra sexta conversación la cita elegida por Gerardo Arenas fue:

"No hay atravesamiento del fantasma... Pero ¿qué ocupa su lugar? [El] pase del sinthome[, que es] querer el eterno retorno de [la propia] singularidad en el goce".
J.- A. Miller, Sutilezas analíticas, Paidós, Bs. As., p. 303.

Encontrarán en este link la conversación completa:

https://www.facebook.com/jornadasEOL/photos/a.525169540943776.1073741828.525164067610990/1273262002801189/?type=3&theater

Conversaciones en red
Gerardo Battista (Responsable)
Solana González Basso


Fantasma – Sinthome

Brevario de una Conversación

Por Solana González Basso

Se me ocurre interrogar dos partes de la cita, a ver qué les parece. Para la primera parte: Al final del análisis algo muy contundente ocurre en el nivel del fantasma; si no es un atravesamiento, ¿qué es? Para la segunda parte: ¿Qué habría de nuevo en querer el retorno de la singularidad en el goce?, ¿acaso hay alguna ocasión en que la singularidad no retorne en el goce?, ¿la novedad está en el quererlo?, si esa fuese la novedad, ¿no sería algo así como "si no puedes vencerlos, únete a ellos"? Gerardo Arenas

De ese modo comienza Arenas situando una topografía en dos tiempos cuyo recorrido implicará contrapuntos, deslizamientos, interrogantes que tensaran en torno al final del análisis tres términos: Sinthome- goce-deseo. Lo que brujula la conversación será la pluralidad de los goces (goce del sentido, goce fálico, goce femenino, goce del Otro, goce de la vida, etc.) y el esfuerzo epistémico por cernir una pregunta ¿De qué goce estamos hablando? Es a partir de deslindar las cualidades de los distintos goces que Arenas, Camaly, Wons, Stiglitz y Moraga conversarán sobre dos de las preguntas en torno al final del análisis: Si no es atravesamiento del fantasma ¿qué es? y ¿Qué hay de nuevo en querer el retorno de la singularidad del goce?

La primera implicará andar y desandar una pregunta ¿qué cambia en la relación fantasma pulsión? La vía que elegirá Arenas será la del fantasma como anclaje de la pulsión para contraponer a atravesamiento la noción de distancia. Quitado su punto de anclaje, la pulsión se mantiene, pero rompe con su fijación, con la interpretación fantasmática del S1. De esa pregunta se derivarán otras que darán lugar tanto a interrogantes que permanecerán abiertos (¿Si el fantasma se deslibidiniza como se enmarca la realidad?) como a afirmaciones (Desde el inicio de un análisis tenemos que arreglárnosla con el goce que excede al sentido del fantasma). El contrapunto encontrará su lugar cuando lo que se interrogue sea acerca de la regulación de la pulsión cuando ésta no esté regulada por el fantasma. Una vuelta por lo particular y lo singular motorizará ese fragmento de la conversación que concluirá en torno a la diferencia entre la articulación operatoria y la articulación de sentido.

La pregunta acerca de si el querer el retorno del goce en su propia singularidad implica el consentimiento abrirá la segunda vía: el deseo y el sinhome. Querer lo que se desea será el hilo de Ariadna que dará lugar a una interrogación ¿cómo se anudan el sinthoma, el goce y el deseo de manera inédita? pregunta que estará sujeta a una afirmación "del lado de la vida y no de la mortificación". Nuestro moderador dirá en torno a esto: "Me parece que para eso es interesante explorar el goce de la vida, ése que en La tercera figura fuera de lo simbólico, porque allí podría situarse el deseo (refractario a lo simbólico, y con ese carácter tan singular, no?)". Una vuelta más permitirá volver sobre la pregunta inicial para concluir diciendo "un consentimiento, pero con un nuevo modo de relación a eso singular".

Le agradecemos especialmente a Gerardo Arenas, Gabriela Camaly, Monica Wons, Patricia Moraga y Gustavo Stiglitz por el modo preciso y causado de poner a trabajar el par Fantasma- Sinthome. ¡Y a Ustedes por participar!


Síntoma actuales-Mutaciones

por Jorge Assef

Nos aventuramos en una nueva Conversaciones en Red, la última, con Jorge Assef. A lo largo de estas Conversaciones hemos inscripto, junto a Uds., un uso novedoso de las redes sociales instaurándolo como una experiencia de Escuela.

Jorge Assef ha moderado la conversación en torno al binomio Síntomas actuales - Mutaciones. La referencia que nos ha propuesto y que ubica una tensión en el par mencionado es:

"A nuestra clínica llegan los significantes que el discurso social selecciona para identificar a los sujetos. Y vemos a los sujetos inclinar la cabeza, aceptando los significantes (…) la pareja clínica-sociedad se nos impone en la medida en que no hacemos de la clínica un término intemporal"

Miller, J.-A., "Curso Un esfuerzo de poesía", Clase del 5 de mayo de 2003, Revista Colofón 25, p. 9.

Encontrarán en este link la conversación completa:
https://www.facebook.com/jornadasEOL/posts/1296071477186908

Conversaciones en Red
Gerardo Battista (Responsable)
Solana González Basso


Brevario de la última Conversaciones en Red

Por Gerardo Battista

Jorge Assef inicia la conversación proponiendo tres ejes de trabajo que permiten bordear el límite de lo que sabemos acerca de la clínica actual. Puntos cruciales para el trabajo preparatorio de nuestras Jornadas Anuales que se entraman entre: Síntoma y mutaciones; Síntomas actuales; y Psicoanálisis y mutaciones.

La pluralización de los Nombres-del-Padre en nuestra civilización se encuentra íntimamente relacionada con la inexistencia del Otro, cuyo correlato refiere el ascenso al cenit social del objeto a. ¿Qué incidencias tiene ello en lo que respecta al síntoma? ¿Qué cambia y qué persiste invariable en el quehacer de nuestra práctica? Ambas preguntas sostienen una tensión no sólo entre la incidencia de la eficacia del discurso analítico en el serhablante y las variaciones epocales; sino también en lo que refiere a las dos clínicas de Jacques Lacan.

Esto abre diferentes vías para pensar la cuestión de las neurosis no legibles por el Nombre-del-Padre. Una referencia orienta la conversación: "La pulsión empuja al campo del Otro, que se extiende hasta el campo de la cultura donde se inventan los semblantes, los modos de gozar. Lo que pasa en el campo del Otro incide en las condiciones de goce pulsional".[1]

Por un lado, tenemos la vía de lo que cambia en una experiencia de análisis es el goce susceptible de modificarse que implica la travesía del fantasma, aquello que constituye la envoltura formal del síntoma.

Respecto a las dos clínicas de Lacan, la última clínica plantea un más allá del Edipo, anticipación que realiza en El Seminario 17. Será en El Seminario 23 donde Lacan se referirá al Edipo como un síntoma más, una forma entre otras de normativizar, localizar, traducir el goce. En la conversación se ha ubicado que hoy lo que mantiene unido al ser hablante, no sería solo el registro simbólico, sino también, citando a Éric Laurent, el cuerpo en tanto consistencia imaginaria. Un cuerpo "articulado a un goce, goce que no resulta mortal".[2]

Otra vía para trabajar lo que muta en lo que concierne a la praxis es la diferenciación entre los síntomas clásicos y los contemporáneos. Los síntomas clásicos son correlativos al discurso del amo; en cambio, los síntomas actuales, correlativos al discurso capitalista, se caracterizan por un empuje superyoico al goce. Esta secuencia marca la tensión entre la relación síntoma y el superyó. El síntoma, como manera de gozar, indica la singularidad, mientras que el superyó, en tanto mandato de goce, tiende a borrar lo singular.

En la clínica actual, la casuística está más del lado del trastorno de goce que de las sorpresas del inconsciente. Con lo cual nos encontramos con neurosis que ya no se presentan a partir de un síntoma. Por tal razón, estas mutaciones clínicas presentan una relación laxa con el inconsciente.

Esto nos permite preguntarnos si estamos frente a una clínica del estrago generalizado. Lo que podemos aseverar es que lo estragado es la eficacia simbólica, precipitando como consecuencia la deslocalización del goce y la pobreza del deseo. Por ello, hay una proliferación de presentaciones somáticas sin mediación de lo simbólico, más del lado de fenómenos de cuerpo, como ser neurosis actuales, angustias desbocadas y las llamadas patologías del acto.

La lógica de esta conversación nos confronta con una pregunta central:
¿Cómo propiciar en el ser hablante una nueva relación a lo simbólico? ¿Cómo sintomatizar el goce para introducir al hablanteser en un entramado significante? ¿Qué tratamiento posible para el goce deslocalizado cuando lo simbólico no logra anudar lo imaginario y lo real?

En este intento de formalización acerca de lo que hacemos en la clínica actual, se han puesto en tensión los siguientes conceptos:

. Síntoma - Normalidad (Superyó)
. Metáfora/Localización - Metonimia/Deslocalización del goce
. Lo singular - Lo homogeneizante
. La no relación sexual - La expulsión de lo imposible

Esta tensión conceptual ha inaugurado una serie precisa: Normalidad - Empuje a la clasificación -Todos iguales - Superyó - Exclusión - "Imposible is nothing".
Y que ha propiciado el intercambio en relación a los siguientes temas:

-El empuje a la virtualidad
-El consumo y el mercado farmacológico
-La cuestión diagnóstica
-Cómo introducir el efecto sujeto ante presentaciones refractarias al inconsciente
-Cómo pensar la instalación de la transferencia hoy cuando no se sigue la misma lógica de los síntomas egodistónicos.
-La posibilidad de indagar al síntoma sin su articulación al Otro. Incluso anterior a su articulación al Otro.
-La distinción entre "el padre sueño del neurótico" y la función Nombre-del-Padre.

Algunas preguntas para seguir trabajando el par Síntoma actual - Mutaciones:

-¿Qué es lo que instala la transferencia hoy?
-¿Cómo se conmueve al serhablante cuando ya no contamos con la instalación de la transferencia y el Sujeto supuesto Saber para poder precipitar un síntoma analítico?
-¿El psicoanálisis ha incidido en las mutaciones de nuestra época?
- ¿Cómo pensar la transferencia cuando el saber no alcanza la dignidad de un objeto que hay que ir a buscar en el Otro? ¿Cómo quebrantar el goce autista que promueve una autoerótica del saber tocando el corazón mismo de la transferencia?

Para finalizar, Eric Laurent en el Argumento del Encuentro Americano, ENAPOL 2013, nos dio una indicación clínica precisa sobre la efectividad de nuestra praxis: "debemos concebir el síntoma no a partir de la creencia en el NP, sino a partir de la efectividad de la práctica psicoanalítica. Esa práctica obtiene, mediante su manejo de la verdad, algo que roza lo real. Algo resuena en el cuerpo, a partir de lo simbólico, y hace que el síntoma responda". Es por ello que un psicoanálisis hoy puede operar para que un sujeto encuentre un significante propio que lo oriente a hacer vivible su goce singular y ordene su existencia en una época marcada por la inconsistencia del Otro.

Queremos agradecerles a cada uno de los que participaron y siguieron esta Conversación y muy especialmente a Jorge Assef que junto a Liliana Aguilar, Gastón Cottino, Esteban Klainer, Sergio Laia, María Marciani, Matias Meischtri, Juan Mitre, Bárbara Navarro, Pilar Ordoñez, Christian Rios, Ana Simonetti, Ana Viganó, Alejandro Willington y Mónica Wons han causado un trabajo de Escuela.

Así nos despedimos de la última Conversaciones en Red y los esperamos a todos en nuestras Jornadas Anuales de la EOL.

¡¡¡Muchas gracias a todos por haber participado y construido junto a nosotros esta experiencia de Escuela!!!

NOTAS

  1. Miller, J.-A., El Otro que no existe y sus comités de ética, Paidós, Bs. As., 2005, p. 373.
  2. Laurent, É., Subversión de la subversión. Radio Lacan: www.radiolacan.com
XXVI Jornadas Anuales de la EOL

Declaradas de Interés Cultural